Por el lado del oficialismo, el diputado Santiago Pauli, también de Tierra del Fuego, defendió la validez del régimen considerando que “libera la inversión productiva y elimina la burocracia improductiva”. “Los controles siguen, pero es a posteriori, para tener más producción y por ende generar más fuentes de trabajo”, afianzó Pauli, quien además destacó que el Decreto es superador a la experiencia del CIBU, en tanto “sus permisos otorgaban discrecionalidad al Gobierno, y permitían una burocracia para las PyMes que generan las fuentes de trabajo". "En 2025, la compra de bienes importados no llega al 16%, pero la venta creció un 27%. Esto quiere decir que también creció la exportación nacional, por la competencia y la inversión que dejó este Decreto”, culminó el diputado de La Libertad Avanza.