El año pasado se conoció de parte del Ministerio que en escuelas santafesinas se reciben unas 450 denuncias por año por maltrato infantil o abusos sexuales de alumnos. “Muchos de esos casos ocurren dentro de los establecimientos educativos y tienen como victimarios a docentes” admitió Florito. Recordó que la provincia cuenta con la llamada “Orientaciones para la intervención educativa en situaciones complejas relacionadas con la vida escolar” y que el punto 7 de dicho protocolo habla de cómo proceder en situaciones de abuso sexual o presunción de abuso sexual. Recalcó Florito que “allí se establece que en todos los casos (de abusos) se dará intervención a la supervisión y a los equipos socioeducativos de cada una de la regionales acordando actividades de abordaje y de articulación con las áreas locales y provinciales correspondientes. Asimismo, y a partir de una modificación dispuesta por las autoridades gubernamentales, le ordena a toda dirección escolar que, ante un caso de abuso, debe elaborar un acta haciendo una descripción de los hechos ocurridos. Elevar esa acta a la supervisión quién deberá armar un expediente con el caso y elevar a la Regional de Educación correspondiente para su resguardo hasta el momento procesal oportuno. Luego, la Regional debe dar intervención al equipo Interdisciplinario Socioeducativo. Posterior a eso se procederá a realizar la denuncia penal correspondiente”. Para la diputada “es menester conocer si esos pasos han sido debidamente cumplidos para llevar tranquilidad, no sólo a los padres de la víctima, sino a toda la comunidad educativa de la escuela”.