"En un contexto en el que todas las provincias argentinas negociaron una reestructuración de sus deudas impulsada por el gobierno nacional, Santa Fe fue la única que no lo hizo. Fue una decisión de la actual gestión que confirma que es conveniente la financiación acordada en la deuda que dejó la gestión de Miguel Lifschitz: tiene una tasa de interés baja y bajo impacto en su cronograma de amortización. En ningún año hay un vencimiento por un monto significativo, todos son muy suaves a lo largo del tiempo", sostuvo el ex ministro de Economía, Gonzalo Saglione, consultado por El Litoral.


































