"En América Latina y el Caribe, la generación juvenil actual es la más grande en la historia, representando un 43% de la población y alrededor del 25% de los electorados. Sin embargo, sólo cinco países permiten el voto a los 16 y 17 años: Argentina, Brasil, Cuba, Ecuador y Nicaragua. La sanción de esta ley implicó una ampliación de derechos a las juventudes que habían iniciado desde comienzos de siglo un fuerte proceso de incorporación a las militancias políticas para la transformación social. El voto es la herramienta popular más relevante, que implica expresarse en las urnas y decidir el rumbo del país. Por lo tanto, resulta indispensable a los efectos del fortalecimiento de la democracia trabajar en garantizar este derecho a todos y todas", dice el informe.