La media sanción de una ley para declarar la Emergencia Hídrica de manera preventiva ante el fenómeno de El Niño, que vaticina la posibilidad de que haya lluvias y crecientes en los ríos de graves consecuencias, merece algunas reflexiones más allá de la pronta respuesta de la Cámara de Senadores al mensaje llegado de la Casa Gris.





































