El equivalente a 0,25% del Producto Bruto Interno, o unos 3,2 billones de pesos, aportarán los consumidores finales de naftas y otros derivados del petróleo por el impuesto a los combustibles, durante 2026. El aumento previsto para el año próximo en esa materia tributaria por el gobierno nacional es del 71,6%, respecto del actual nivel de lo gravámenes en los precios finales de los surtidores.

































