Puccini confía en que, además de cobrar y multar por el hurto, también se les pinten los dedos a quienes evidentemente al vivir, por ejemplo, en un country pueden pagar pero se cuelgan de los cables, cual villeros, sin más incomodidades que las administrativas. Ese cambio de criterio, a favor de judicializar todos los casos, implica emprender también la revisión de un viejo convenio de colaboración firmado por la Epe y el Ministerio Público de la Acusación, de 2018. Su lectura permite entender lo sucedido y el giro que se busca dar en la empresa: que la compañía estatal ya no sea un "filtro" para ahorrarle trabajo al MPA sino que todos los expedientes por hurto de energía pasen a los fiscales y que, como ha dicho Puccini, sean ellos quienes determinen qué causas seguir.