A días de un nuevo aniversario del atentado terrorista que segó 85 vidas y que aún sigue impune, la Cámara Federal porteña firmó una dura resolución en el expediente judicial: le ordenó al juez Rodolfo Canicoba Corral que haga un lado las pistas y desvíos respecto al encubrimiento del ataque y se concentre en perseguir a sus autores, ciudadanos y funcionarios iraníes integrantes de la organización Hezbollah. Los camaristas le marcaron el camino al magistrado y le exigieron imprimir velocidad en la respuesta a decenas de medidas solicitadas por la fiscalía. El contundente fallo es también una reivindicación al trabajo del fallecido fiscal Alberto Nisman, y un indirecto respaldo a las sospechas que lo alentaron a denunciar a Cristina Kirchner por la supuesta complicidad para ayudar a los iraníes con el Memorándum de Entendimiento.


































