La decisión del gobierno nacional de habilitar la participación activa de las Fuerzas Armadas en el combate al narcotráfico (y no solamente prestando colaboración en tareas logísticas), desató una polémica que involucró a la propia vicepresidente de la Nación, Victoria Villarruel y llevó a que le respondan tanto el ministro de Defensa, Luis Petri, como la titular de Seguridad, Patricia Bullrich. Además, el ex ministro de Defensa, Agustín Rossi, sumó su opinión a la de quienes consideran que los militares no están preparados para ejercer esa función, como el propio ex jefe del Ejército Martín Balza.


































