En la última sesión ordinaria del año se completó la sanción de una ley que, como en otras provincias y países, suma a las prácticas médicas una norma de actuación que está enfocado en algo que no tiene nombre: la pérdida de un hijo en su infancia, o de un embarazo. El texto legal tiene 12 artículos y el propósito es mejorar "los procedimientos médico asistenciales para brindar atención, apoyo emocional y acompañamiento a embarazadas y familiares frente a la pérdida perinatal, neonatal o durante la primera infancia".
































