Apenas se supo en Casa Rosada que la Confederación General del Trabajo se bajaba del diálogo social que intenta encauzar el secretario de Trabajo (Julio Cordero) debido a la vuelta de Ganancias y la puja por la reforma laboral, uno de los operadores de la jefatura de Gabinete opinó con una pregunta que trajo del recuerdo la actitud de la central obrera durante la gestión del ex Frente de Todos: “¿Qué, acaso la CGT no sabía que había cada vez más pobres que eran y son millones de trabajadores en relación de dependencia viviendo en condiciones de pobreza”. El enojo surgió cuando los denominados “Gordos” amenazaron al Gobierno con iniciar un plan de lucha que podría derivar en un tercer paro nacional al que también se sumarían Las 62 Organizaciones Peronistas y los movimientos sociales que marcharán junto con Héctor Daer, Carlos Acuña y Pablo Moyano a San Cayetano el próximo 7 de agosto en reclamo de paz, pan y trabajo.


































