Esta mujer, explicó, había presentado ante la autoridad policial toda la dimensión de su tragedia: estar bajo tratamiento psiquiátrico, ser víctima de abusos físicos y psicológicos por parte de su marido, vivir experiencias traumáticas junto a sus hijos, se incitada a suicidarse, confesar que no tenía ánimo de seguir viviendo, ante lo cual tomó la decisión de iniciar los trámites de divorcio. “Frente al relato minucioso y descarnado, que incluía abusos físicos o sexuales psicológicos, amenazas a su vida y violencia económica, de una mujer bajo tratamiento psiquiátrico la jueza solo dispuso recomendar un informe socioambiental a la auxiliar social del juzgado, y una vez recibido la doctora Sánchez decretó ‘no ha lugar’”, hizo constar el Dr. Barraguirre.