En 4º y 5º año, una profesora de la facultad le mostró el trabajo en una unidad de terapia intensiva. Ahí se puede decir que empezó todo: “Nada de masajes y cosas a las que nos asocia la gente. Nos encargamos de la rehabilitación funcional respiratoria de pacientes y de la movilidad cuando se encuentran en estado crítico, de una manera progresiva y del manejo del ventilador, un suplemento del aparato respiratorio. Por ejemplo, cuando una persona tiene graves politraumatismos o cirugías muy complejas, donde la funcionalidad del aparato respiratorio no es la conservada, ahí estamos. Nos enfocamos en darle funcionalidad”, detalló.