El interés por la luna, en su caso, empezó alrededor del 2020, cuando en paralelo a sus primeros pasos en la fotografía comenzó a hacerse preguntas simples que lo llevaron a profundizar cada vez más. Por qué cambia de tamaño, por qué a veces se ve de día, por qué toma distintos colores, fueron algunos de los disparadores que lo empujaron a estudiar y a salir a buscar respuestas en el propio territorio. Ese camino también se cruzó con su interés por la mitología, donde encontró otra capa de sentido en todo esto. “Artemis viene de la diosa Artemisa, que es la diosa de la luna y hermana de Apolo, el dios del sol. Me gustó mucho ese juego con el programa Apolo, que fue el que llegó por primera vez”, explicó.