Entre los aspectos más destacados, el dosier reveló graves errores administrativos y de planificación, tales como políticas comerciales inadecuadas, con ventas a plazo mal estructuradas que afectaron la rentabilidad y redujeron la liquidez; planes de fabricación y compras equivocados, lo que generó desajustes entre la producción y la demanda real del mercado; inversiones improductivas y exceso de apalancamiento financiero, es decir, una dependencia riesgosa del endeudamiento sin respaldo adecuado en ingresos; una gestión ineficiente del crédito y del capital de trabajo, con inmovilización innecesaria de fondos y recursos.