En 1996 se organizó el primero, con muchas expectativas pero sin pensar que ya estaríamos al borde de las tres decenas de encuentros folclóricos. Con un balance positivo desde el punto de vista cultural pero también desde lo turístico, porque la llegada de delegaciones de otros países, de otras provincias y de otras localidades no tan cercanas a Coronda, genera mucho movimiento comercial y de circulación monetaria que le hace muy bien a la ciudad.




































