El viaje de fin de curso, iniciado en la noche del lunes de la semana pasada por alumnos de 7° grado de la Escuela Pizzurno de Rafaela no tuvo el mejor final para los estudiantes ni para sus padres, que vivieron con intranquilidad y preocupación la situación a la distancia y por la demora en el regreso de sus hijos.

































