En representación del organismo provincial, dialogó con El Litoral el exdirector Matías Figueroa Escauriza, quien explicó que se trata de una organización que se apropiaba ilegítimamente de campos, lotes y casas con un accionar “burdo, pero a la vez sofisticado”. “Buscaban campos cuyos dueños estaban fallecidos o ya no vivían en Venado Tuerto, hacían poderes apócrifos -como que el dueño de la propiedad daba un poder de venta- y las transferían a nombre de terceros, sacándolas del patrimonio de sus verdaderos dueños y, en muchos casos, ya transfiriéndolas nuevamente a terceros que compraban de buena fe estos inmuebles”, detalló. “Esto lo vienen haciendo sistemáticamente hace mucho tiempo, son más de mil hectáreas de campo y en las ocho denuncias que presentamos son más de 39 inmuebles de Venado Tuerto”, añadió el exfuncionario.