El fallecimiento de una mujer en barrio San Lorenzo de la ciudad de Santa Fe, ocurrido en circunstancias que todavía son materia de investigación, volvió a poner bajo la lupa una problemática que desde hace años preocupa a vecinos y referentes comunitarios: la penetración de los consumos problemáticos y el avance de la venta de estupefacientes en distintos sectores de la zona.






































