Rosario, la cuna de la bandera y la violencia, sigue sumando hechos de sangre, dejando en el camino víctimas en cualquier tipo de circunstancia. El por ahora último crimen no tuvo como motivo disputas por narcotráfico o venganza por temas de territorio, sino una pelea entre varias personas en un club barrial ubicado en la zona sudoeste de la ciudad gobernada por Pablo Javkin.



































