De acuerdo con las pericias realizadas, en la noche del día 22, cerca de las 20.30, la mujer iba en un automóvil Chevrolet Astra, con dos sujetos que todavía no pudieron ser identificados, y al llegar a la esquina de Cantoia y Vergara, sin mediar palabras comenzaron a disparar contra Pereyra, hiriéndolo mortalmente en el tórax y el estómago, con el escabroso detalle de que uno de los malvivientes bajó del coche y literalmente lo “remató”, con entre 5 y 7 disparos con una pistola calibre 9 mm en la zona abdominal que le generó una hemorragia masiva que a los pocos minutos le provocó la muerte.