DyN

DyN
Un jurado popular de doce miembros declaró hoy en forma unánime a Fernando Farré culpable de homicidio agravado por el vínculo matrimonial y por tratarse de un femicidio, y el juez de la causa le imputó la pena de prisión perpetua por el asesinato de su esposa Claudia Schaefer.
Las fiscales de la causa y la querella habían pedido la pena máxima para Farré, quien asesinó de 74 puñaladas a su esposa en el country Martindale de Pilar el 21 de agosto de 2015. "En relación a la acusación por homicidio calificado por el vínculo matrimonial y por tratarse de un femicidio, habiendo reunido doce votos positivos, declaramos que el acusado Fernando Gustavo Farré es culpable", leyó uno de los miembros del jurado popular.
Minutos después, el abogado de la familia de Schaefer, Jorge Sandro, confirmó que el juez Esteban Andrejín imputó a Farré la pena de prisión perpetua por el asesinato de su esposa y dispuso la privación de la patria potestad de sus hijos. "Se ha hecho justicia plenamente", dijo a la prensa el letrado en las puertas del Tribunal Oral Criminal 2 de San Isidro, donde se sustanció el juicio por jurados y en cuyas paredes exteriores se colgaron carteles con la leyenda "emoción violenta no".
Las fiscales Laura Zyseskind y Carolina Carballido Calatayud aseguraron que Farré merece la pena de prisión perpetua por el crimen de Schaefer y resaltaron la labor de los jurados. "Se retiraron con lágrimas en los ojos y aplaudidos de pie. Brindaron un gran servicio", dijo Zyseskind en la puerta de los tribunales de San Isidro, y agregó: "El fallo es ejemplar".
Carballido Calatayud afirmó que Farré fue trasladado a la "unidad carcelaria 46" de San Martín, donde estaba alojado, y dijo que esperaba que "se quede allí hasta que se muera".
En tanto, el abogado defensor Adrián Tenca adelantó que apelará el veredicto ante la Cámara de Casación, último recurso del que dispone para evitar que la sentencia quede firme.
Sandra Schaefer, hermana de la mujer asesinada, aseguró que el veredicto del jurado le trajo "una sensación de alivio, de mucha paz y justicia", aunque admitió que estos dos años fueron muy difíciles para ella. "De loco no tenía nada, sabía bien lo que hacía", dijo la mujer al referirse a la intencionalidad de Farré en el asesinato de su hermana, y consideró "algo preparada" la carta que el hombre leyó ayer frente al jurado, en la que pidió perdón a sus hijos entre lágrimas.
"Nunca hubo una actitud de arrepentimiento. Tiene un hijo con discapacidad y nunca se preocupó", agregó la mujer, y sostuvo que los hijos de Farré, de 15, 13 y 11 años, no quieren tener relación con el padre.
El hecho fue perpetrado el 21 de agosto de 2015, cuando Schaefer fue junto a su abogado a la casa que el matrimonio alquilaba en el country Martindale para retirar sus pertenencias, en el marco de un divorcio conflictivo que incluía una denuncia de la víctima en la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema. Schaefer, de 44 años, fue al vestidor de la casa a retirar su ropa y Farré entró detrás de ella, cerró la puerta con llave y la atacó con dos cuchillos que había sacado de la cocina. La autopsia determinó que Farré le ocasionó 74 lesiones cortantes a su esposa y la degolló por la espalda.
Podría salir cuando cumpla 89 años
Farré también fue privado de la patria potestad de sus tres hijos mientras dure la condena y de la administración de sus bienes, informó el abogado de la familia de la víctima, Jorge Sandro.
Si bien por el delito que se lo halló responsable -homicidio agravado por el vínculo y femicidio- la única pena posible era la de prisión perpetua, el magistrado se lo comunicó formalmente a Farré. Pero poco antes, Sandro solicitó al juez que tuviera en cuenta las medidas accesorias del artículo 12 del Código Penal, es decir, "la privación, mientras dure la pena, de la patria potestad, de la administración de los bienes y del derecho de disponer de ellos por actos entre vivos", a lo cual se hizo lugar.
Por otra parte, el abogado dijo que a partir de la pena impuesta "la posibilidad de libertad condicional, según la ley, rige a partir de los treinta y cinco años", o sea que podrá salir de la cárcel a los 89 años.
"La agravante de femicidio contiene en sí misma el castigo de las conductas que son despreciativas respecto a la mujer en razón de su género, por eso yo creo que en este caso se ha hecho justicia plenamente", destacó. Además, Sandro sostuvo que "la actuación del tribunal, del jurado y del Ministerio Público ha sido sobresaliente y es una demostración de cómo las instituciones de la Justicia pueden funcionar en la República Argentina". "Yo siempre confié que la conclusión justa es la que sucedió y creo que no hubiera variado en absoluto la sentencia si esto hubiera sido analizado por un tribunal profesional", agregó.
Consultado sobre si el jurado se había conmovido por la carta que Farré leyó ayer en sus "últimas palabras", afirmó: "Yo creo que él no puede ocultar la violencia que lo caracteriza y la indiferencia frente a las personas que son distintas de él". Finalmente dijo que "jamás" tuvo dudas de que Farré fuera imputable y tal como había dicho en su alegato, aseguró que "actuó de forma premeditada, deliberada y cruel".




