Rumores de gran malestar se dejaban escuchar desde las cárceles de la provincia desde antes de la pandemia. Los internos reclamaban mejores condiciones de alojamiento y también que se agilicen los trámites para otorgar los beneficios de libertad transitoria o asistida. Algunos de los problemas, fueron reconocidos por las propias autoridades del Servicio Penitenciario, debido a supuestas falencias arrastradas desde la gestión anterior. Este lunes, en medio del aislamiento obligatorio dispuesto a nivel nacional, las prisiones santafesinas “detonaron”.
Gran parte de los reclusos de las unidades de Coronda y Las Flores se amotinaron, rompieron las instalaciones, quemaron colchones y escalaron por las paredes hasta los techos de los pabellones. Rápidamente, las redes sociales de los santafesinos se llenaron de videos caseros que mostraban lo que estaba pasando. Algunas de las imágenes se originaban adentro mismo de los edificios, en teléfonos que portaban los presos.




































