El violento episodio en Mar del Plata volvió a poner en debate la creciente conflictividad dentro del ámbito escolar. Todo comenzó tras una denuncia contra un alumno de 10 años acusado de manosear a dos compañeras de siete, y terminó con la quema de su vivienda, protestas en las calles y un paro docente que paralizó escuelas públicas y municipales.

































