Su hijo dormía profundamente cuando María Cristina pasó por su habitación la mañana del domingo 12 de enero, lo vió con frío y lo tapó antes de irse a trabajar, sin que se le pasara por la cabeza que ese sería el último momento en que lo vería con vida. Federico Rodríguez falleció horas más tarde producto de un sólo disparo, que le perforó los pulmones y la aorta, y que salió del arma reglamentaria de su pareja, Tania Cion, a quien la Justicia le confirmó la prisión preventiva esta semana.


































