El chico Román desapareció el miércoles 3 de julio en horas de la tarde, mientras jugaba con amigos en un campito de calle Menchaca, al noreste de la ciudad de Recreo. Según el relato que pudieron rearmar quienes compartieron con él ese día, el niño había ido a la escuela por la mañana y luego a la casa de un amiguito, junto con el cual se fue a jugar al descampado. Esa fue la última vez que se lo vio con vida. Todas las versiones indican que se escondió en medio de un cañaveral aledaño al campito donde jugaban. Su cuerpo fue hallado al día siguiente, unos cuantos metros campo adentro. El caso conmocionó a la comunidad de Recreo, e incluso alcanzó las pantallas de medios nacionales, ya que desde un principio se habló de la gravedad de las lesiones infligidas al cuerpo del pequeño.