En Puerto San Martín, el pasado día 13, por la mañana, personal policial del Comando Radioeléctrico recibió la denuncia de una mujer de unos 60 años, quien mencionó que en la noche anterior, su hijo se había ausentado para estar con amigos y en la mañana siguiente llegó a su casa a los gritos, asustado, nervioso y visiblemente golpeado.



































