En un escrito presentado este martes y firmado por Miguel Ángel Asturias, doctor en Derecho Penal y Ciencias Sociales de la USAL de Buenos Aires, se expresó: “La incorporación del ecocidio como crimen no es la única solución para combatir los delitos ambientales, pero sin dudas es la piedra angular para proteger la vida en nuestro planeta”. “La forma principal de proteger el derecho a un ambiente sano y a la biodiversidad (art. 41 de la Constitución nacional) de estos actos ilícitos o arbitrarios, graves, extensos o duraderos producidos por el hombre es a través del derecho penal, el cual debe perseguir y sancionar los comportamientos de las empresas multinacionales, los Estados y el crimen organizado que producen graves agresiones ambientales”, escribió en otra parte. Citó los ejemplos de estados que ya cuentan con leyes de este tipo como Francia, Vietnam, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Georgia, Bielorrusia, Ucrania y Moldavia.