La violencia que tiene a Rosario en el centro de la escena parece no tener techo ni fin. Entre el atardecer del lunes 6 y la madrugada del martes 7 de febrero se conocieron tres nuevas muertes producto de balaceras en distintos puntos de la ciudad gobernada por Pablo Javkin. Además, un niño de menos de 2 años recibió un disparo en una pierna mientras jugaba en la vereda.



































