Acompañado por tres amigos, baleó la casa de su vecino y luego ingresó para exigir que le dijera dónde estaba su pareja, desalojó a la familia y le disparó. La víctima había ayudado a la esposa del imputado cuando, tras ser golpeada, buscó refugio en la vivienda contigua. Este jueves aceptó más de 8 años de prisión.

































