El cocinero que fue detenido acusado de haber descuartizado a su padre, un jubilado de 83 años cuyos restos fueron hallados dentro de una valija en una plaza y en una casa de la localidad bonaerense de Valentín Alsina, admitió en una autoincriminación haber desmembrado a su padre para “seguir cobrando la jubilación”, pero dijo que ya había muerto cuando lo hizo, por lo que el fiscal de la causa aguardaba la autopsia para confirmar si fue o no un asesinato.

































