Colón volvió a ganar a los “ponchazos”, como ante los mendocinos, sobre el final y jugando mal, sin fútbol, sin juego colectivo, con rendimientos individuales bajos y con un “menjunje” de cambios de posiciones y modificaciones de nombres que tornan muy inestable el momento futbolístico. ¿Por qué?, porque se ganó y nada más, porque el equipo no juega bien, le cuesta retomar el nivel de las primeras 15 o 20 fechas del torneo y los permanentes cambios que viene haciendo De Paoli no lo mejoran, más allá de estas dos victorias casi calcadas que logró como local, sobre el final, jugando mal, con empuje, ganas y casi nada de fútbol.
































