Con amores y odios, a la historia de Colón de Santa Fe en los últimos 30 años la define, la atraviesa y la sintetiza José Néstor Vignatti. El “Gringo”, “Flaco” o “Fideo” es la mejor fontosíntesis desde los ’90 del Menemismo hasta los “Milei-nials” de estos tiempos tiernos. Una quiebra, un estadio, un predio, un Salvataje, 50 partidos internacionales, una final de Sudamericana, una hermosa estrella en la noche de San Juan y un triste descenso en la tarde de Rosario. Vignatti es todo eso. El conteo marca 228 días, 32 semanas y 7 meses desde que asumió Víctor Francisco Godano en la “B”. A esta altura, Vignatti debiera ser pasado. “Ya fue”, dicen los pibes. Vignatti es, gracias a Godano, un muerto que no para de nacer.



































