A los 34 del segundo tiempo, con el equipo perdiendo y sin reacción, el hincha de Colón explotó. Un grupo rompió el alambrado, tiró piedras, ladrillos y hasta botellas al campo. Los bomberos respondieron con agua y la policía con balas de goma. Marcos Díaz se acercaba pedía que frenen: “¡Así los hacen enojar más!”.

































