No es partido más para Mario Sciacqua, el de este domingo. Su pasado en Colón no estuvo exento de momentos difíciles y otros que, posiblemente, no hayan sido debidamente reconocidos. Por ejemplo, haber perdido un clásico (el 0-2 con los goles de Montero y Rosales) fue una pesada carga para una gran campaña, la del Apertura 2011, cuando Colón fue segundo de Boca, junto con Racing, Vélez y Belgrano. Antes y después, Sciacqua fue un “bombero” que estuvo siempre dispuesto a echar agua para apagar el fuego cuando un técnico abandonaba el club por los malos resultados. Participó de aquella polémica decisión de no jugar el encuentro con Atlético de Rafaela en 2013, influenciados todos por la llegada a la ciudad de Sergio Marchi en su carácter de secretario general de Agremiados. Fue un hombre importante en la estructura deportiva que se había armado anteriormente y de la que surgieron muchos jugadores que luego sirvieron para generar ingresos. Y últimamente, se hizo cargo de la secretaría técnica durante un año controvertido, como fue el 2022, poniéndole punto final al ciclo en octubre de ese año.




































