Fueron símbolos de otros tiempos, no sé si mejores o no, pero sí podríamos decir que eran tiempos en los que no se renunciaba a un estilo. Por eso, Independiente, que era una verdadera escuela de fútbol en la que la técnica, el toque, la gambeta y el amor por el espectáculo eran las "materias que no se podían desaprobar", se fijaba en esos equipos que, como Colón, profesaban la misma idea. Por eso, jugadores como el "Mencho" Balbuena, el Pato Pastoriza, la histórica dupla Villaverde-Trossero, el chaqueño Mazo, el Pato Brítez, fueron algunos de los buscados en Independiente, aunque también el Negro Baley, el chaqueño Zimmermann o el Beto Tardivo, hayan inscripto su nombre en esos tiempos de permanentes conquistas, o más acá jugadores como Toresani, Leo Díaz o Castagno Suárez, éstos últimos protagonistas de un título de campeón para un equipo, el del Tolo Gallego, que sufrió hasta el final pero que tenía mucho de esa estirpe futbolera tan propia del Rey de Copas.




































