No hay lugar para medias tintas. Quizás, un empate les pueda servir a los dos si es que luego ganan los tres partidos que faltan o si la combinación de resultados los termina favoreciendo. Pero en un torneo de cinco fechas, habiendo perdido Colón y San Lorenzo el primer partido y jugando solamente a salir primero (el segundo no cuenta), el tropezón de la primera fecha se puede convertir en caída para el que resulte perdedor en el encuentro de esta tardecita en el Nuevo Gasómetro.



































