No se pueden dar las ventajas, las facilidades y jugar de la manera apática con la que afrontó Colón el partido. Le faltó de todo y le dejó servido en bandeja a Racing la posibilidad de florearse, de toquetearle la pelota durante todo el primer tiempo y de convertirle tres goles. Frente a eso, lo de Colón fue de una impotencia y una chatura no vista desde que Gorosito se hizo cargo del equipo. Los amplios espacios que dejó en el sector central fueron bien aprovechados para que Nardoni, Moreno y Jonathan Gómez hicieran lo que quisieran en el mediocampo, abasteciendo de todas formas a los tres de arriba, que no perdonaron.



































