Fueron once partidos sin conocer la derrota, diez de ellos con Gorosito. Y en estos diez partidos, se fue viendo un crecimiento casi continuo en lo individual y colectivo, que no supo de obstáculos. Hasta que llegó el partido con Defensa y Justicia, que significó un paso atrás. No sólo por el resultado negativo, sino porque la producción futbolística del equipo bajó, la derrota no tuvo atenuantes y enfrente hubo un equipo (uno de los que mejor fútbol despliega en la Liga), que lo superó durante los 90 minutos.


































