El trayecto de Gorosito como DT recién empieza. Precisa tiempo. Se lo merece. Encontró a un plantel vulnerable, casi en el piso hablando de lo futbolístico (o en el sótano quizás), con la necesidad de meter mano pero con prudencia y tratando de lograr solidez y orden. Ya en el segundo partido consiguió que no le marquen goles, más allá de que la defensa de Colón dio ventajas (sobre todo Schott) en el primer tiempo y mejoró en el complemento. ¿Al equipo le falta juego?, por supuesto. Pero nunca resignó la posibilidad de buscar el triunfo. Al menos, esa fue la intención. Como nunca, se dio esto que “del dicho al hecho hay un trecho”. Y el de Colon es largo (el trecho), salvo cuando Pierotti entraba en juego y complicaba.



































