Sin el show de Los Palmeras, que le hubiese garantizado ese clima festivo que desde hace más de quince días viene siendo el principal denominador del pueblo sabalero, aún con la carga de lógico dolor por la derrota a cuestas en la final del 9 de noviembre en La Nueva Olla de Asunción, Colón igualmente le puso un marco multitudinario, que era el objetivo perseguido por la dirigencia con la decisión de que todos los que estuvieron en Paraguay puedan ser partícipes directos de los dos partidos finales de este año que seguramente quedará en el recuerdo de los hinchas rojinegros por siempre.



































