Si algo tiene el “Chiqui” Tapia, como presidente de la AFA, es el lado político, sin dudas. Así llegó, así se mantiene. Y eso que el ex Barracas Central ya surfeó más de un segundo oleaje en el sillón “Grondonístico” de calle Viamonte. Sin embargo, algunos clubes respetan “las jinetas”: en el caso de Colón, el mismo Vignatti tiene dos escalones para llegar a Tapia.
Por un lado, el hombre al que asignó en ese rubro: José Alonso, uno de sus vices. Por el otro, alguien al que llamó personalmente para invitarlo y subirlo al chárter a San Juan: el Dr. Abel ”Chavo” Demanuele, hoy funcionario nacional y sabalero de toda la vida.

































