Sobre el clásico, dijo que pondrá lo mejor. ¿Declaración de ocasión o realidad?, ¿cumplirá o el paso de los días lo llevará a pensar en otra cosa?. En esto, ni siquiera los hinchas se ponen de acuerdo. Algunos creen que hay que poner todo y hasta colocan el partido a la altura de lo otro que jugará Colón una semana más tarde, típico análisis o sentimiento del que entiende que es "el" partido y que hay que ganarlo a cualquier precio. Otros son de la idea que clásicos se juegan cada seis meses, pero que una final por una estrella no es algo que se dé todos los días. Y están los que se estacionan en el término medio, porque hay jugadores que son más "confiables" que otros, que tienen más capacidad de recuperación, que están menos expuestos o que pueden necesitar algo de fútbol para llegar mejor al partido siguiente.