“Yo siempre conté lo que iba a buscar a Colón y felizmente lo conseguí en un año: demostrar que lo que había pasado en Newell's, cuando no rendí en 2010, se debió a un mal período de adaptación. Nada más. Y que en otro lado podía hacer lo que había hecho en Atlético. Gracias a Dios llegué a un club donde me estaban esperando, donde realmente querían que fuera parte de su historia. Tanto la gente, como los dirigentes y los compañeros. No conseguimos la frutilla del postre [la Copa Sudamericana], es cierto, pero hicimos algo histórico. Movimos mucho a la provincia de Santa Fe. Y en Colón llegué a ser capitán, y no por un sorteo, sino por contar con mis compañeros detrás, que se convirtieron en familia. Estoy muy orgullo del año que tuve, pese a todo”, expresó.