Existen varias versiones acerca de por qué la ciudad de San Salvador de Jujuy adoptó el cariñoso nombre de “Tacita de Plata”. Una de estas teorías dice que es porque se trata de una ciudad pequeña que resalta en medio de un valle rodeado de montañas y quebradas, o porque se encuentra rodeada por los ríos Xibi Xibi y Grande que cruzan el valle y dan la figura de dos cintas plateadas que resplandecen con la luz del sol.



































