No le quise preguntar nunca más, a Pancho Ferraro, que explique por qué se fue aquella vez de Colón, después de haber conseguido el subcampeonato. El hombre tiene sus códigos, los respeta, no los vulnera. Nunca fue contundente. Y eso que le habré hecho diez entrevistas después de que se fue. Cuando volvió no fue lo mismo. Pero ese retorno, esa segunda vez, no mancilla todo lo que consiguió en la primera. Porque si hubo alguien que catapultó a Colón, ese hombre fue Francisco Ferraro. Y hoy, en este momento de tanta expectativa por conseguir la gloria, otra vez aparece en escena y con un protagonismo clave.


































