Ramón Wanchope Abila podría y debería tener más goles en Colón. Pero la realidad es que hasta ahora no ha podido ganarse la titularidad. Llegó tarde y en medio de una situación escandalosa en Boca que le impidió realizar una pretemporada "como la gente". El olfato de goleador lo tiene. Pero ha tenido algunas situaciones que le impidieron acumular más goles. Por ejemplo, los dos mano a mano que marró de manera poco entendible para un jugador de esas características, ante Olimpia y Cerro Porteño. Y en este partido ante Vélez, le pasó de todo. Convirtió un gol en una posición que debió ser analizada "con lupa" (bisectrices y líneas de puntos a full en el VAR para determinar, cuatro minutos después, que estaba por centímetros en posición adelantada); luego, convirtió un gol y después tuvo la chance de volver a empatar el partido, pero tiró un penal a las nubes.




































