"Tengo 32 años y quisiera jugar en el exterior para hacer una diferencia económica. Soy consciente de que me queda poco tiempo en el fútbol y quiero aprovecharlo, ya que estoy en un buen nivel. En Unión estoy bien, pero la diferencia se hace afuera", fue la primera frase que tiró en Café con Fútbol, hace algunas semanas, Nelson Acevedo. La otra fue directamente un tiro por elevación: "Unión debe romper el chanchito y pensar en grande". Agrego una tercera, no de su autoría, pero que viene al caso: cuando Acevedo juega bien, Unión juega bien. El clásico pudo haber sido la última gran ratificación de esta verdad: Unión se resintió cuando salió de la cancha Acevedo, su mejor jugador.


































