La historia se va a poder contar y eso es lo que importa. Empezó como una aventura. Unión estaba haciendo historia jugando por primera vez en 112 años una copa internacional y la familia Belletti decidió acompañarlo. No fueron todos. José María lo hizo con sus dos hijos (Santino y Lucio) y su ahijado Alexis Longoni; su esposa y sus otras dos hijas se quedaron en Santa Fe. En 24 horas, la familia vivió horas de infierno. José María chocó en una ruta peruana e inició sus horas más difíciles y desconcertantes. En otro país, desguarnecido y aturdido; pero momentos antes, a su esposa la habían asaltado en el negocio que tienen en Facundo Zuviría al 5500 de nuestra ciudad.




































