Sus recuerdos de Unión, la manera en que se fue del club, lo que significó Leo Madelón para su carrera profesional, la posibilidad muy concreta y millonaria en dólares para irse medio año antes de su pase al Olympiakos, a un club inglés, y que al final no se hizo (“hasta habían bordado la camiseta número 9 con mi nombre”, admitió), el haber jugado siempre con el mismo primer contrato en Unión y sin renovarlo ni mejorarlo, su resiliencia para superar los difíciles momentos que le deparó su vida desde la muerte de su madre, anécdotas, recuerdos, los consejos que le daba Miguel Russo mientras se le reclamaban goles, sus planes para el futuro y un crecimiento profesional y humano poco habitual para alguien que apenas tiene 27 años.